Dos gazapos llaman la atención en esta película:

El primero de ellos tiene lugar poco después de que el atolondrado protagonista sufra la picadura de la araña mutante. Peter Parker (Tobey Maguire) despierta en el suelo de su habitación descubriendo que su cuerpo ha sufrido unos cuantos cambios. Para asegurarse que no se trata de una ilusión óptica se dirige hacia un espejo y contempla con orgullo sus nuevos musculitos. Acto seguido descubre que tampoco necesita gafas. Es justo ahí, cuando se entretiene frente al espejo con las lentes, que observamos cómo aparece una misteriosa mano reflejada a la izquierda de la imagen. ¿Con quien pasó la noche Mr Parker? A ver si al final la culpa no va a ser de la araña…

El segundo gazapo está localizado en la escena en la que tras descubrir algunos de sus poderes, a Peter Parker se le va la mano (en realidad las telarañas) y estampa una bandeja con comida en la espalda del chico más popular y temido del instituto. Ajeno al cabreo, Parker sale al pasillo en dirección a su taquilla. Gracias a sus poderes arácnidos consigue esquivar el puñetazo que justo le llegaba de regalo y que le habría dejado la cara nueva. El enfrentamiento entre ambos se hace inevitable y para ello se forma un corro alrededor de los combatientes. Vemos que también está Mary Joe Watson (Kirsten Dunst), su mejor amigo, Harry Osborn (James Franco), y un muchachito con gafitas y cara de zampabollos que disfruta con entusiasmo de la contienda. Pues bien, es posible que dicho personajillo se haya escapado de la Escuela de Mutantes del Doctor Xavier (X Men) porque tiene una habilidad extraordinaria para moverse con suma rapidez alrededor de Mary Joe a lo largo de la escena, ya que a veces tanto se encuentra a su derecha como de repente a su izquierda.

Gazapos en Spiderman