Crónica del inicio de la sección oficial en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. ‘Sleeping dogs lie’, dirigida por Bobcat Goldthwai se proyectó en el Kursaal obteniendo una gran aceptación entre el público.

No ha podido comenzar con mejor pie la sección oficial a concurso, que con ésta demoledora y corrosiva cinta americana, la cual, con un limpio lenguaje cinematográfico y un ácido guión, disecciona la moral americana y logra sacar a flote todos los demonios que subyacen tras su “aparente” aura de felicidad. ‘Sleeping dogs lie’, comienza en tonos rosáceos presagiando un típico filme americano ñoño y lleno de moralina, pero de pronto, en un golpe de guión que nos hace estremecernos de risa, la película adopta un tono irónico que ya no abandona hasta el final. Todos somos partícipes del inconfesable secreto y por consiguiente todos sabemos de antemano que es imposible huir de él. Las situaciones se suceden entre relajados planos cortos, con lo que el espectador es partícipe en todo momento e intima sin esfuerzos con los personajes que desfilan por la pantalla. Bobcat Goldthwai nos viene a decir con ésta película que, a veces, la mentira es la mejor aliada del “amor” mientras que la verdad absoluta es el principio del fin del mismo. No sientan ustedes ganas de contar a sus seres queridos ese secreto íntimo que arrastran desde hace mucho atrás, ¡Hay cosas que es mejor callar para siempre…!.

Cálidamente ovacionada al final de su pase a las 11,30h en el Kursaal, ésta cinta es probable que no alcance ningún premio víctima de su propio espíritu trasgresor, pero créanme ustedes que ni lo busca, ni le hace ninguna falta, ¡Por eso es tan grande!.